Saturday

Suede


Hace unas cuantas semanas atrás les comenté lo muy emocionada que me encontraba porque dentro de unos días presenciaría el primer concierto que Suede -mi grupo favorito- ofrecería por primera vez en Chile. 
Seré sincera; hasta una semana antes del recital, yo no estaba para nada emocionada. Mi corazón no palpitaba más rápido de lo normal cuando veía la entrada colgando desde mi mural. Mi cerebro aún no procesaba la inminente visita. Vamos, que aún cabía en mí. Hasta que llegó el gran día. Partí a Santiago a las 15.30 horas y arribé a eso de las 17.00. Me fuí a la casa de mi AAE Jo, y luego de unos traguitos y unos rolls de maki, nos fuimos al teatro. Allá llegamos a las 20.15 y nos juntamos con mi hermana a esperar que comenzara el show. Con puntualidad británica, a las 21.00 comienzan a aparecer en escenario Neil Codling, Simon Gilbert, Mat Osman y Richard Oakes y cuando suenan los primeros acordes de "Introducing The Band" y el público (que repletaba el teatro) se encontraba eufórico, sale a Él al escenario. En ese momento recibí muchos empujones de los cuales no me quejo porque me ayudaron a quedar bastante más adelante, que justamente era mi objetivo. No me quedaba más que comenzar a disfrutar del show, a cantar las canciones, a seguir con la vista los furiosos movimientos de Brett Anderson y de tener por hora y media el brazo derecho levantado sosteniendo mi cámara fotográfica porque no me iba del recital sin al menos una foto.
Así de cerca estaba con el zoom in a tope

Y así de cerca estaba en realidad (zoom out)
No tocaron todas la canciones que YO quería, pero no me puedo quejar, dieron un show más que impecable, es increíble lo bien que suenan en vivo y lo muy cuidada que Brett tiene su voz. Aún a sus 45 años (que no es mucho, pero considerando sus adicciones a mediados de los 90's) alcanza perfectamente las notas altas y continúa bailando y moviéndose muy rápido por el escenario (lo que dificultó mi objetivo fotográfico).


Nunca imaginé que el público se portaría tan bien. Definitivamente eramos solo fans los que estabamos ahí (en cancha, cerquita del escenario al menos), porque podía escuchar perfectamente como cantaba  las personas que estaban a mi alrededor y no solamente los coros de los singles menos conocidos. Las cantaban de cabo a rabo incluyendo los lados B. Eso me sorprendió muchísimo y a la banda también. Brett, como maestro de ceremonia no hizo muchas pausas para interactuar con el público con la excepción de unos "muchas gracias" y "thank you very much", aunque durante el bis, cuando anunciaban la última canción dijo que habíamos sido un público adorable y que ansíaban volver el próximo año (entre otras cosas más que no recuerdo).


Mención aparte se lleva "Saturday Night". Fue la canción con que cerraron el show y Brett bajó del escenario y cantó entre ese espacio que hay entre las vallas y la gente de seguridad. Ahí aprovechó de saludar de la mano a quienes estaban en primera fila e intercalar unos escuetos "hello" durante cada pausa que le entregaba la letra de canción. Desde donde estaba yo no se lo veía, lo que me dió la oportunidad de poder mirar bien al resto de la banda, que seamos honestos, serán excelentes músicos pero por presencia son opacados por el carisma, desenfado y jovialidad de Anderson.
Pillé justo a Mat Osman mirando a mi cámara y sonriendo. ¡Qué suertuda!

Neil Codling ya no es tan lindo como solía serlo. Toda la noche estuvo con cara de jazz. No sé si se deberá a esa  enfermedad que tiene, el famoso síndrome de fatiga crónica o qué. Acá, una prueba de que efectivamente hicimos contacto visual.




Monday

No he muerto


No he muerto. Aún. No es que esté esperando mi muerte ni nada por el estilo. Simplemente he estado un poco desanimada y con pocas ideas. Resolveré ésta situación dentro de poco. Paciencia.

Tuesday

Infusión de miel y limón


Desde algunas semanas he estado resfriada  Primero me vino una gripe común, de esas que se van dentro de 3 o 4 días. Y solo me quedó un poco de tos. Pero el viernes pasado comencé a sentirme mal de nuevo y sentía la garganta irritada. Para resumir, tengo amigdalitis (nunca me quitaron las amígdalas porque no siempre se me inflamaban) y me cuesta un poco tragar, aparte de hablar. Además tengo tos con flema y me duele mucho el pecho. Así que no he estado con mucho ánimo estos días y aunque tengo muchas ideas en la cabeza, no he podido llevarlas acabo. Encontré una receta de una infusión de miel y limón (grandes aliados) que ayuda muchísimo a suavizar la garganta y la mantiene descongestionada durante unas horas. Es súper sencillo de preparar y barata, porque son productos que se tienen en casa.


Vamos a necesitar miel (app. 1 taza ), un limón y un frasco de vidrio.
Cortamos el limón (que lavamos previamente) en láminas finas y luego le vertiremos la miel que derretimos (entre 30 y 40 segundos en el microondas). A medida que se enfríe, el limón comenzará a deshacerse y esta mezcla tomará consistencia de mermelada. Para beberlo, mezclamos en una taza (o tazón) con agua caliente unas 3 cucharadas de esta mermelada. Dependiendo si a uno le gusta más dulce, le agregamos más cucharadas. Yo me lo preparé al mediodía y ya estoy acabando el frasco. Y la verdad es que siento la garganta mucho más suave e incluso la voz me suena más melódica.


Oh! you pretty thing

I cannot point out the exact moment when I started to listen to David Bowie. I must have been 15 or 16 years old and in the midst of a...