Friday

Sín título

Where's Edward?- le pregunté aterrada a Alice, mi mejor amiga y futura hermana política- I need him by my side!

Relax- me dijo ella- He's setting up the tent where you guys are going to hide during the battle


Esas palabras me calaron profundamente. "ESCONDER DURANTE LA BATALLA". Porque me sentía terriblemente culpable por prohibirle a Edward que se enfrentara a la horda de neófitos que venían por mí. Por mí, que querían matarme a mí y no a mi futura familia.
Ya había tenido mi dosis suficiente de experiencias cercanas a la muerte, pero aún no me acostumbraba. ¿Y quién podía acostumbrarse? La primavera pasada; James, un vampiro rastreador intentó darme caza en un estudio de ballet pero Edward llegó justo a tiempo y junto a sus hermanos lo mataron. No sé bien como pasó todo eso, porque yo estaba inconciente cuando sucedió, pero la cicatriz en forma de media luna en mi muñeca, fría como la piedra y más pálida que el resto de mi piel siempre me recordaba como el sádico vampiro me mordió y dejó que la pozoña se propagara lo suficiente para que yo no pudiera moverme.
La segunda vez fue en Volterra, cuando Alice y yo volamos a Italia para impedirle a Edward que se suicidara porque por un mal entendido, pensó que yo me había lanzado de un acantilado para matarme porque no soportaba seguir sin él. Ahí fue cuando conocí a los Volturi, quienes ejercían la ley y que si no hubiera sido porque Alice y Edward les prometieron que yo no iba a propagar el secreto, que era la más confiable de los humanos y que me convertiría en vampiro también, casi me convierto en el aperitivo de media tarde.

Habían pasado solo meses, y mi vida y la vida de todos los que me rodeaban corría peligro otra vez. Tuve suerte que ese fin de semana mis padres no se encontraban en casa y que también se habían llevado a los perros. Estaba segura que si Nina hubiera visto a uno de los neófitos, se lanzaría a morderlos, pero la fuerza física de los recién transformados haría polvo a mi perra. Edward tenía razón cuando bromeaba acerca de mi mala suerte; yo no era un imán para los accidentes, era un imán para los peligros.

Había sido Victoria, la compañera de James- quien había muerto hace casi un año atrás- quien había creado a ese ejercito de neófitos que tenían como misión darme caza. Claro que lo había hecho mal, porque no se dió el tiempo de explicarles las reglas y estaban descontrolados. Habían estado asesinando a quienes se le cruzaran por su camino en la ciudad en donde se encontraban y la prensa estaba especulando acerca de un asesino en serie, aunque la policía no encontraba pistas en los lugares donde encontraban los cadáveres, los cuales estaban carbonizados y solo podían ser reconocidos por las placas dentales.

It's time- me dijo Jasper y enseguida me sentí tranquila. El especial don del hermano de Edward servía de mucho en ocasiones como estas- Edward is waiting for you in the porch of your house, you should go there.

Asentí. Caminé por la estrecha acera que me conducía de la pérgola del patio de mi casa, donde me estaba escondiendo, hacia la entrada. Iba entre Alice y Jasper. Pasé por la ventana de la habitación de mi hermana y luego por la mía, pensando que quizás esa sería la última vez que vería mi casa. Ahí me esperaba Edward. Estaba también Carlise y Esme. También estaba Emmett; con una gran sonrisa en su rostro, feliz por la batalla que se venía y Rosalie. Me sorprendió verla ahí, porque ella no era exactamente mi definición de persona favorita en el mundo. Edward me tomó de las manos y me hizo ponerme a sus espaldas.

Whatever I do, don't you move an inch from my back - me dijo- You should probably grab my shirt. Don't you lose it unless I said so.

Me limité a asentir. Ya no sentía miedo, Jasper estaba dejando que su don fluyera libremente. Edward me apretó las manos y entonces los ví. Venían subiendo por la calle en donde está ubicada mi casa. Eran cerca de veinte. Tenían un aspecto algo rudo, como si fueron neófitos punks. Venían vestidos con ropas negras y muchas cadenas. Sus pieles eran como el alabastro y sus ojos eran de un carmesí intenso. Sus miradas eran frenéticas. Me asusté. Jasper sintió eso y emitió una nueva oleada de tranquilidad hacia mi dirección. Yo no quería permanecer parada ahí, y aunque yo era la única persona a la cual Edward no podía leerle el pensamiento, me soltó delicadamente las manos y se giró levemente hacia atrás para mirarme.

-Get inside the house, get into the bathroom and lock the door. Don't come out unless I ask you to- me dijo mi novio vampiro

I will - le dije- Be safe

Entré al baño y le pasé el seguro a la puerta. Me senté en el inodoro tapado y cerré los ojos, apretándolos fuertemente. Cerré las manos en puños estrechados y los músculos se me tensaron, los nudillos parecían querer romper mi piel. Intenté agudizar el oído para intentar escuchar algo, pero solo escuché unos pasos dentro de la sala en donde me encontraba. Lentamente alcé la cabeza y abrí los ojos. Seguía sentada, pero ya no estaba dentro del baño, sino que en una calle cercana a mi casa, en la parada de los búses. Ahí estaba Alex James, quien me sonreía con una expresión en su cara como un niño chico que es pillado haciendo algo que no debería por alguien que sabe que no lo va a regañar. Llevaba las manos ocupadas. En la mano derecha tenía tensada una correa de perros. Seguí la línea del cuero y me fijé en el animal que estaba amarrado a la correa. Era un perro blanco, de unos 55 centímetros de estatura y tenía el ojo izquierdo manchado. Me tomó un segundo darme cuenta de que el perro que Alex llevaba amarrado a una correa roja era Nina Simona. Mis padres le habían entregado a Nina cuando se dieron cuenta que en nuestra casa no había suficiente espacio para tener a la perra. Y Alex, un viejo amigo de la familia, que tenía una granja de quesos y que adoraba a nuestra pequeña, era la persona idónea para cuidarla en nuestro lugar. En la mano izquierda llevaba una caña de pescar

-You have to take the 498 and get off between 53 and 3rd - me entregó la caña de pescar y prosiguió- Take this. The girls will be waiting for you. You're already registered so you'll have to get in through the black door. Sit in the stairs and just wait.

Lo miré confundida mientras estiraba lentamente mi mano derecha para alcanzar la caña.

-Hurry!- me dijo- You don't have the entire day!

Me levanté de mi asiento y tomé el bus que me indicó. Antes de poder darme cuenta hacia donde íba, me encontré en medio de una multitud de personas de ambos géneros y de diversas edades que sotenían cañas de pescar en sus manos. Yo ya estaba acompañada de mis dos amigas, chicas que jamás antes he visto en mi vida, pero con las que parecía tener mucha confianza. Entonces una voz en altoparlante dijo:
"You'll have to be seated in the order of the numbers of your tickets"

-I got the 005 - dijo una
- And I got the 006- dijo la otra- You'll probably have the 007 or the 004, right?- me preguntó
- Sorry, no- les dije- I got the 036. I believe we're not going to sit together after all.
-That's a shame- dijo la más bajita, con un tono en su voz que sugería alegría de no tener que quedarse conmigo - We'll catch up later then...
-Sure- I said.

Las chica se alejaron y me senté en las gradas. Comencé a mirar a la multitud de personas que se congregaron. Un chico me llamó la atención, ya que usaba una polera polo de piqué de color verde por la espalda. Cuando se dió vuelta, me fijé que la polera tenía estampado el arte de tapa del disco Coming Up de Suede.

"When all this finish... -pensé-... I'm going to talk with that guy and ask him where did he buy that t-shirt".

Luego, miré a mi alrededor y recordé que estaba sola y que los Cullen se encontraban en mi casa batallando contra un ejercito de neófitos.

"Great...- mascullé en voz baja-...With my luck a vampire thirsty of blood is going to sit next to me"

-I'm sorry - me interrumpió una joven voz de hombre con un marcado acento inglés- Do you have the 036?
-Yeah- le respondí apenas sin mirarlo.
- Brilliant then- siguió- We're going to be together today

Miré al chico que me hablaba y se me abrió la boca al darme cuenta que era el Mick Jagger de los sesenta quien me hablaba. Intenté recordar como cerrar la boca.
Antes de pensar en responderle algo, me ví envuelta en otro grupo de personas. Yo estaba sosteniendo un micrófono inalámbrico y unas tarjetas en una mano. Entonces una chica rubia de pelo corto me preguntaba algo. No me costó entender que era Agyness Deyn quien me hablaba

-So... can I have the number of your Blackberry then? - me preguntó
- I, I don't have a Blackberry...sorry - le respondí
- Hahahahahaha - interrumpió una voz de hombre- Then give us the number of you iPhone silly

Miré al hombre que se había reído de mi respuesta y aunque lo reconocí de cara, me costó recordar su nombre. Luego me llegó a la mente, era Trent Ford

- I don't have and iPhone either - les respondí
- So how do you communicate then?- me preguntó Agyness con un tono sarcástico en su voz.
- With my cell- les dije, sacando de un bolsillo de mi pantalón mi teléfono celular
-Ok, whatever...-dijo Trent- can you please give us the number?
-Sure, it's Nine...- y cuando comenzaba a cantar los numeros de mi celuar, tuve una experiencia extrasensorial. Podía ver a la gente que estaba a mi alrededor pero también podía visualizar mi casa, podía visualizar las plantas, las ventanas, la cerámica azul del suelo y también los podía ver a ellos. Podía ver a los siete miembros de la familia Cullen recogiendo blancas y duras piedras, lanzándolas a una pira ardiente. Me di cuenta que las piedras blancas eran pedazos de los cuerpos de los neófitos. Podía ver, podía oler, podía escuchar. Escuchaba la estruendosa risa de Emmett, feliz por haber ganado la batalla. Podía oler la gruesa esencia del incienso que salía de la pira, podía ver el morado color del humo que se elevaba hacia el cielo. Entonces me di cuenta que mi futura familia había eliminado a la horda de vampiros neófitos, que ya no había peligro, que nadie quería darme caza, que ya podía volver a respirar tranquila, que podía volver a estar con Edward...

De a poco abrí un ojo y luego el otro. Sentí como la mortecina luz de la mañana se filtraba por mis cortinas y me pegaba en la cara. Me resfregué los ojos y miré a mi alrededor. Estaba con mi pijama puesto, acostada en mi cama. Recién ahí me di cuenta que había sido solo un sueño. Un sueño muy vivído.


N/A: La primera parte de mi sueño está basado en los capítulos "Decisión Precipitada" y "Espejo" del libro Eclipse de la saga Twilight de Stephenie Meyer (hasta que Edward me envía al baño. Los últimos párrafos también están basados en los hechos que se narran en esos capítulos)
El resto del sueño, los encuentros con Alex James, Mick Jagger, Agyness Deyn y Trent Ford es solo producto de mi imaginación, cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia. Ah y sí! Mi sueño fue en inglés (Primera vez que sueño en otro idioma!!).-

Oh! you pretty thing

I cannot point out the exact moment when I started to listen to David Bowie. I must have been 15 or 16 years old and in the midst of a...